Utopía Pirata

Publicado originalmente como The Bullshit Web

En 1998 mi computadora personal tenía un modem de 56k conectado a nuestra línea telefónica; se nos permitía un máximo de treinta minutos de uso de la computadora al día, porque mis xadres –muy razonablemente– no querían tener el teléfono inutilizado durante toda la tarde. Recuerdo que las páginas web cargaban lentamente: diez a veinte segundos por un artículo básico de noticias.

Por ese entonces, algunes de mis amigues estaban empezando a contratar Internet por cable. Resultaba notable ver las mismas páginas cargando en algunos pocos segundos y recuerdo pensar en las posibilidades que se abrirían con un web cada vez más rápida.

Y se hizo más rápida, por supuesto. Cuando me mudé a mi propio departamento hace bastantes años atrás, puede elegir mi plan, una conexión de banda ancha de 50 impresionantes megabits por segundo, la cuál a estas alturas ya aumenté aun más.

Entonces, con una conexión a Internet más rápida de lo que imaginé posible a fines de los 90’, ¿cómo quedó el puntaje? Una noticia en The Hill demoró unos nueve segundos en cargar; en Politico, diecisiete segundos; en CNN, casi treinta segundos. Este es el fenómeno de la web de mierda.

Pero primero, un pequeño paréntesis: He estado escribiendo artículos largos y cortos respecto a este asunto por un tiempo ya, pero quise juntar varios hilos en un único documento que pueda ser pretensiosamente descrito como una teoría de o, de manera más práctica, una guía sobre la web de mierda.

Un segundo paréntesis: cuando uso la expresión “de mierda” en éste artículo, no es en un sentido meramente profano. Es mucho más cercano a la definición de Harry Frankfurt en su artículo “On Bullshit” [Sobre la mierda]:

Es tan solo la falta de conexión con cualquier precupación por la verdad –esta indiferencia por como las cosas son en realidad– lo que considero la esencia de algo que es de mierda.

También pretendo utilizarlo en la misma forma que David Graeber en “El fenómeno de los trabajos de mierda”:

En el año 1930, John Maynard Keynes pronosticó que llegados a fin de siglo, la tecnología habría avanzado lo suficiente para que países como Gran Bretaña o Estados Unidos pudieran implementar una semana laboral de 15 horas. No faltan motivos para creer que tenía razón, dado que nuestra tecnología actual nos lo permitiría. Y sin embargo, no ha ocurrido. De hecho, la tecnología se ha encauzado, en todo caso, para inventar las condiciones para que todas trabajemos más. Para lograrlo se han creado trabajos que, en efecto, no tienen ningún sentido. Enormes cantidades de personas, especialmente en Europa y Estados Unidos, se pasan la totalidad de su vida laboral realizando tareas que, en el fondo, consideran totalmente innecesarias. Es una situación que provoca una herida moral y espiritual muy profunda. Es una cicatriz que marca nuestra alma colectiva. Pero casi nadie habla de ello.

[…]

Estos trabajos son lo que propongo denominar “laburos de mierda”

¿Cuál es entonces el equivalente en la Web?

1

La conexión a Internet promedio en los Estados Unidos es casi seis veces más rápida que hace tan solo diez años atrás, pero en lugar de hacer que el mismo tipo de contenido sea más rápido de navegar, simplemente estamos ocupando el ancho de banda extra con más cosas. Algunas de estas cosas son asombrosas: en el 2006, Apple añadió películas al iTunes Store que tenían una resolución de 640 × 480 píxeles, pero ahora podemos ver películas en resolución HD y (la pretensión de) 4K. Estas altas velocidades nos permiten ver fotos mucho más detalladas y eso está muy bien.

Pero muchas de las cosas que estamos viendo en casi todos los sitios grandes son un montón de basura que no hace nada por la felicidad de sus visitantes y que por el contrario, es profundamente irritante y moralmente indefendible.

Tomemos aquel artículo de CNN como ejemplo. Ésto es lo que contiene al cargar:

  • Once fuentes tipográficas, por un total de 414 KB1

  • Cuatro hojas de estilo, por un total de 315 KB

  • Veinte marcos de contenido incorporado desde otras fuentes

  • Veintinueve peticiones HTTP de XML, por un total de unos 500 KB

  • Aproximadamente cien programas Javascript, por un total de varios Megabytes –resultando difícil saber con certeza su número y tamaño real ya que, técnicamente, algunos de estos cargan después de que la página terminó de descargar.

La vasta mayoría de estos recursos no están directamente relacionados con la információn de la página, inclyendo la publicidad. Muchos de los programas Javascript cargados son puramente para propósitos de vigilancia: estadísticas internas, de las cuales hay muchos ejemplos; muchas estadísticas de terceros, como Salesforce, Chartbeat, y Optimizely; además botones de difusión en medios sociales. Esto fuerza la CPU y produce que mi computadora de seis años chille con dolor y furia. No le estoy pidiendo demasiado; apenas le pedí que abriera un documento de texto de la Web.

Sumado a eso, prácticamente cualquier artículo en CNN incluye algún video que se reproduce automáticamente, una táctica que les ha permitido alardear respecto a tener el número más alto de reproducciones de video de cualquier otro medio. No tengo acceso a las estadísticas de ComScore Media Metrix, así que no sé exactamente cuántos de aquellos millones de reproducciones de video fueron detenidas instantáneamente ya sea porque le visitante presionó frenéticamente cada botón en el reproductor hasta que el video desapareció, o simplemente cerró la pestaña del navegador en su desesperación, pero sospecho que será aproximadamente cada una de ellas. La gente realmente odia los videos que se reproducen de manera automática.

Además, ¿notaron cuántos sitios web intentan desesperadamente hacerte registrar en su newsletter? Si bien esto es notorio en montones de blogs y sitios de noticias, ya he arrastrado mucho el tema, así que variaré un poco: también es una técnica super popular en sitios de venta. Desde Barnes & Noble hasta Aritzia, Fluevog y Linus Bicycles, estos formularios están por todas partes. Obtené un cupón nominal a cambio de que te envíen un email que no leerás, cada día, todos los días, para siempre –no, gracias.

Finalmente, hay un montón de elementos que se han vuelto una especie de estándar en el diseño moderno de sitios web que, si bien no son ofensivamente intrusos, a menudo son innecesarios. Siento un gran aprecio por la buena tipografía, pero las fuentes tipográficas aún cargan bastante lento y hacen que el texto cambie de tamaño cuando vas por la mitad del primer párrafo. Y después vienen esas imágenes gigantes de las cabeceras de ancho completo que dominan el encabezado de cada página, como si cada artículo de doscientas palabras en un sitio de noticias fuera equivalente al destacado de una revista.

Esa sería apenas la punta del iceberg de la web de mierda. ¿Sabían que al construir carreteras más anchas no se mejoran los tiempos del transporte, sino que simplemente se motiva a más gente a salir en auto? Es lo mismo, pero con bytes y ancho de banda en lugar de automóviles y calles.

2

Como Graeber observa en su ensayo y su libro, los trabajos de mierda tienden a generar otros trabajos de mierda cuya única función es depender de otros trabajos de mierda:

Estas cifras ni siquiera reflejan a todas las personas que se dedican a proveer apoyo administrativo, técnico o de seguridad para esas industrias, por no mencionar toda la gama de sectores secundarios (cuidadoras de perros, repartidoras de pizza 24hs.) que tan solo deben su existencia a que el resto de la población pase tantísimo tiempo trabajando en otros sectores.

Este también es el caso de la web de mierda. La combinación de imágenes enormes que no sirven otro propósito más que decorar, montones de programas en Javascript que registran qué tan abajo llegaste en una página y decenas más relacionados con publicidad, producen que simples documentos de texto se vuelvan inaccesibles, hediendo a un odio casual por les visitantes.

Si asumimos que cualquier ancho de banda adicional del que dispongan los desarrolladores será inmediatamente utilizado, pareciera haber solo una solución posible: reducir la cantidad de bytes que se transmiten. Por alguna razón bizarra, esto no sucede en la web principal, porque de alguna manera tiene más sentido crear una copia exacta de cada página en el mismo sitio que esté expresamente diseñada para ser más veloz. Bienvenido de vuelta, WAP –excepto que, por alguna razón, esta copia movilcentrica es completamente dependiente de todavía más bytes. Ésta es la asombrosamente estúpida premisa detrás de AMP2.

Lanzado en Febrero de 2016, AMP es una colección de éstandares para elementos HTML y otros propios, montados sobre una página especial, ostensiblemnete más liviana, que necesita un archivo de 80 Kilobytes de JavaScript para cargar correctamente. Permítanme explicar: HTML5 permite elementos estructurales propios como el <amp-img> de AMP, pero los presenta como elementos de tipo <span> sin ninguna instrucción adicional –pero en el caso de AMP, este archivo JavaScript extra es obligatorio. Este tremendo archivo además requiere, según la especificación AMP, que se lo vincule desde el servidior cdn.amp-project.org, que pertenece a Google. Lo cual hace que un sitio dependiente de AMP sea a su vez dependiente de Google para poder mostrar su etiquetado básico, lo cuál es super extraño para una plataforma inherentemente abierta como la web.

Aquello desmiente el por qué AMP despegó en primer lugar. No es necesariamente porque las paginas AMP sean mejores para les usuaries, aunque eso se pueda considerar, sino porque Google quiere que sea popular. Cuando buscas en Google cualquier cosa remotamente relacionada con la actualidad, verás solamente páginas AMP en la lista de noticias que aparece usualmente sobre los resultados de la búsqueda. También verán vínculos AMP copando la primera página de resultados. Google ha admitido abiertamente que promueven las páginas AMP en sus resultados de búsqueda y que el listado está restringido únicamente a vínculos AMP en sus resultados para móviles. Insisten en que esto es porque las páginas AMP son más rápidas y por ende, mejores para les usuaries, pero aquella no es una explicación completa por tres razones: Las páginas AMP no son inherentemente más rápidas que las que no son AMP, las páginas que posicionan bien y que no son AMP no se mezclan con las AMP y además Google tiene un conflicto de intereses al promover el formato.

Parece ridículo argumentar que las páginas AMP no son más veloces que sus contrapartes en HTML estándar, porque resulta sencillo comprobar que lo son. Pero hay una buena razón. No es que haya algún tipo de magia en el formato AMP o alguna brillante mejora en su programación. La diferencia es que AMP restringe el tipo de elementos que pueden ser usados en una página y limita severamente la cantidad de programas Javascript que pueden ser utilizados. Esto significa que las páginas web no pueden ser rellenadas con basura arbitraria ni numerosos programas de registro de uso y publicidad lo que, por supuesto, lleva a una página dramáticamente más rápida. Una serie de experimentos conducidos por Tim Kadlec demostró el efecto de estas limitaciones:

La mayor ventaja de AMP no es el program –se puede lograr lo mismo por cuenta propia. Tampoco es la memoria de AMP –se puede lograr lo mismo con una buena reducción de código y todo aquello a través de un proveedor de contenido decente. Esto no significa que no haya elementos inteligentes lo que hace AMP, porque los hay. Pero no es esto lo que hace la mayor diferencia desde una perspectiva de rendimiento.

La mayor ventaja de AMP es la restricción que pone sobre qué tantas cosas se pueden colocar en una sola página.

[…]

Las restricciones de AMP implica que las páginas contienen menos cosas. Es una concesión que los editores están dispuestos a hacer a cambio de la distribución ampliada que provee Google, pero que dudan en implementar en sus versiones oficiales.

Entonces: si tenemos un servidor razonablemente rápido y no rellenamos las páginas con basura, también podemos tener resultados similares a los de AMP sin crear una copia del sitio dependiente de Google y su indexación lenta para retomar el control sobre la infraestructura de la web. Pero no podemos tener acceso a las posiciones especiales reservadas por Google para sitios AMP por razones que son ciertamente motivadas por su interés propio.

3

Existe un efecto acumulativo de la mierda; su intensidad y su alcance son especialmente profundos. Por sí solos, no resultan muchos los pocos segundos que toma cargar un extra de JavaScript para la vigilancia. Tampoco lo es el tiempo que nos demora como usuaries descartar una ventana de suscripción a un newsletter, o pausar un video que se reproduce automáticamente. Pero estas acciones se acumulan en una sola página web y todavía más a través de multiples sitios web. Y esos incrementos aparentemente pequeños en los tiempos de carga se convierten en un miasma turbulento de dolor y frustración.

Es clave reconocer que esto es una decisión, una responsabilidad, y –en última instancia– un asunto de respeto. Volvamos a la explicación de Graeber sobre los trabajos de mierda y su observación de que a menudo experimentamos semanas laborales de quince horas, mientras que pasamos cuarenta en el lugar de trabajo. Mucho de aquello es cierto también en la web: existe la capacidad de cargar páginas en un segundo o dos, pero en cambio ha sido usada para espiar los hábitos de navegación de les usuaries, hacernos miserables y acosarnos en los sitios que frecuentamos y en nuestras casillas de correo electrónico.

En lo que respecta a la definición de Frankfurt –que la esencia de lo que es de mierda es una indiferencia por la forma en que las cosas son en realidad–, se manifiesta en el tratamiento selectivo de los problemas reales de la web en favor de pseudo-soluciones deshonestas como AMP.

Una solución real pasa por reconocer que toda esta mierda es inexcusable. Es convertir la web, de manera acumulativa, en un lugar horrible. Tras puertas cerradas, aquellos en la industria del marketing y de la publicidad pueden ser bastante lúcidos respecto a cuánto odian como nosotres los programas de vigilancia y cuán horribles consideran sus propios métodos, mientras simultáneamente promueven su uso. Por otro lado, les usuaries tomamos las cosas en nuestras propias manos –el uso de bloqueadores de avisos está en auge, muchos de los cuales además bloquean programas de vigilancia y otros comportamientos irrespetuosos. Les usuaries estamos haciendo esa elección.

No deberíamos tener que hacerlo. Les desarrolladores web deberían tomar mejores decisiones para no publicar toda esta mierda en primer lugar. No toleraríamos ese comportamiento intrusivo a un nivel más general; ¿por qué esperamos que sea aceptable en la web?

Una web honesta es una en la cual la abrumadora mayoría del código y recursos descargados a la computadora de une usuarie sean usados en su presentación visual, con casi todo el remanente siendo utilizado para definir una estructura semántica y metadatos asociados en la página. La mierda –ya sea en forma de vigilancia que sobrecarga la computadora, elementos innecesariamente distrayentes y comportamientos que nadie responsable por un sitio web consideraría sensato como visitante– es mal recibido e intolerable.

Muerte a la web de mierda.


  1. 1 Kilobyte equivale a 1024 bytes y es la unidad anterior a Megabyte. En este caso, 400KB es más o menos el espacio que ocupa un documento de texto.↩︎

  2. AMP es una tecnología de Google que obliga a los sitios a tener una copia de su contenido en una estructura especial para poder ser priorizados por la sección de noticias del buscador. WAP es una técnica similar para acceder a sitios web en dispositivos móviles no-inteligentes (nota de la traducción).↩︎